Interés compuesto
Cuánto puedes llegar a ahorrar, cuánto tardarás en alcanzar un objetivo, qué aportación necesitas o qué rentabilidad te haría falta. Con el desglose año a año.
Usar la calculadora →Cuatro herramientas gratuitas para hacer números antes de decidir. No necesitan registro y funcionan enteramente en tu navegador: los importes que introduces no salen de tu ordenador. Todas incluyen gráfico de evolución, y las de préstamos, el cuadro de amortización completo.
Cuánto puedes llegar a ahorrar, cuánto tardarás en alcanzar un objetivo, qué aportación necesitas o qué rentabilidad te haría falta. Con el desglose año a año.
Usar la calculadora →Cuota a tipo fijo, variable o mixto, con el porcentaje financiado sobre el valor del inmueble y el recálculo de la cuota al cambiar de tramo, como hacen los bancos.
Usar la calculadora →Cuota mensual, total de intereses y cuadro de amortización completo con el sistema francés, año a año y mes a mes.
Usar la calculadora →Cuánto tienes que apartar cada mes para llegar a una cantidad concreta en un plazo dado, contando con lo que ya tengas ahorrado.
Usar la calculadora →Cuánta renta puedes cobrar con tu capital, cuánto te durará, qué capital necesitas para la renta que quieres o qué rentabilidad haría falta. Con fase de acumulación y de retirada.
Usar la calculadora →Estas calculadoras son orientativas y no tienen en cuenta impuestos, comisiones, seguros vinculados ni inflación. No constituyen asesoramiento financiero.
Sí. Las cinco son gratuitas y no requieren registro. Funcionan enteramente en tu navegador: los importes que introduces no se envían a ningún servidor ni se almacenan en ningún sitio.
Si quieres estimar cuánto acumularás invirtiendo a largo plazo, la de interés compuesto. Si tienes un importe y una fecha concretos, la de ahorro para una meta. Y si vas a pedir dinero prestado, la de préstamo personal para consumo o la de hipoteca para comprar vivienda. Y si ya tienes un capital y quieres convertirlo en una renta periódica, la de rentas.
Los cálculos usan las fórmulas financieras estándar: valor futuro con aportaciones periódicas para el ahorro, y sistema de amortización francés para los préstamos y la hipoteca. Son orientativos y no incluyen impuestos, comisiones, seguros vinculados ni inflación, así que el coste o el resultado real puede diferir.