¿Qué es el interés compuesto y cómo funciona?
El interés compuesto consiste en generar intereses sobre los intereses ya acumulados, y no solo sobre el capital inicial. Cada periodo, los rendimientos se suman al capital y pasan a generar rendimiento ellos mismos, así que el crecimiento no es lineal sino acelerado: cuanto más tiempo pasa, mayor es la parte del resultado que aportan los intereses y menor la que aportas tú.
Al principio la diferencia con el interés simple es mínima, pero con el tiempo se dispara. En un ahorro a 30 años, la mayor parte del resultado final no la pones tú: la pone el tiempo que llevas invertido. Por eso los dos peores momentos para abandonar son el principio, cuando parece que no pasa nada, y el final, cuando parece que ya has ganado bastante.
¿Cómo se calcula el interés compuesto?
Con un capital inicial y aportaciones periódicas constantes, el valor futuro se calcula así:
VF = P × (1 + i)n + A × [ ((1 + i)n − 1) ÷ i ]
Donde P es el capital inicial, A la aportación de cada periodo, i el tipo de interés por periodo (el tipo anual dividido entre el número de periodos al año) y n el número total de periodos. Si aportas al inicio de cada periodo, el segundo término se multiplica además por (1 + i). Es exactamente lo que hace esta calculadora.
¿Para qué sirven los cuatro modos?
La pregunta que te haces cambia según el momento: al principio quieres saber cuánto puedes llegar a tener; más adelante, cuánto tardarás en llegar a una cifra concreta, cuánto tienes que aportar cada mes para lograrlo, o qué rentabilidad necesitarías si ya tienes un plazo y un objetivo fijados. Cada modo despeja una de esas cuatro incógnitas dejando las otras tres como datos.